Andalucía establecerá en el IISTA-UGR un superemplazamiento de calidad del aire, en aplicación de la nueva normativa europea
Andalucía establecerá un superemplazamiento de fondo urbano para vigilar la calidad del aire en el Instituto Interuniversitario de Investigación del Sistema Tierra de Andalucía (IISTA) de la Universidad de Granada, en aplicación de la nueva Directiva europea de calidad del aire. La elección del IISTA responde a su condición de instalación nacional de la infraestructura ERIC, ACTRIS (ACTRIS National Facility, ACTRIS NF), red en la que participa a través del Observatorio Global de la Atmósfera de Andalucía (ÁGORA), cuyas estaciones se ubican en el propio instituto y en Sierra Nevada.
Comunicación oral presentada por Lucas Alados Arboledas, catedrático de Física Aplicada de la UGR y coordinador del Grupo de Física de la Atmósfera (GFAT), en el II SENTIATECH Congress, celebrado los días 14 y 15 de octubre de 2026 en Sevilla. El encuentro fue organizado por la Plataforma Tecnológica SENTIATECH en la sede de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), reunió a investigación, empresas tecnológicas y administraciones públicas en torno a la predicción, la monitorización y la gestión de la calidad del aire. El GFAT participó en su condición de instalación nacional de ACTRIS.
Una nueva figura en la normativa europea
Los superemplazamientos de control (supersites) son una de las novedades de la Directiva (UE) 2024/2881, la nueva norma que alinea los estándares europeos de calidad del aire con las recomendaciones de la OMS y fija el objetivo de contaminación cero en 2050. Son estaciones de fondo urbano y rural que combinan varios puntos de muestreo para recopilar datos a largo plazo sobre contaminantes que preocupan cada vez más por su efecto en la salud, pero que aún no siempre tienen un límite legal. Entre ellos figuran las partículas ultrafinas y su distribución de tamaños y el carbono negro.
La Directiva exige al menos un superemplazamiento urbano por cada diez millones de habitantes, que debe ser representativo de la exposición de la población urbana general y reflejar la mezcla de todas las fuentes de la ciudad, sin que domine una sola. Sus datos tienen cuatro objetivos estratégicos: estudiar el impacto de las partículas ultrafinas y del carbono negro en la salud, establecer niveles de fondo y diferenciar el origen de la contaminación, identificar las fuentes mediante especiación química y calibrar los modelos de predicción fotoquímica. Servirán además para las revisiones periódicas de la norma, la primera antes de 2030, y deben coordinarse con programas científicos europeos como EMEP y ACTRIS. Los datos de superficie también sirven para calibrar y validar los productos de observación de la Tierra del programa Copernicus.
Granada, sede del superemplazamiento andaluz
La Junta de Andalucía ha propuesto al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ubicar el superemplazamiento de fondo urbano de la comunidad en el Laboratorio Singular Observatorio Global de la Atmósfera de Andalucía (ÁGORA), situado en la sede del IISTA en la UGR. ÁGORA combina una estación urbana en el valle (UGR, 660 m) y una estación de montaña en Sierra Nevada (SNS, 2.510 m), separadas 22,5 km. La sede del IISTA aporta medidas in situ de aerosol y teledetección de aerosoles y nubes, y Sierra Nevada, medidas in situ de aerosol y de nubes. El observatorio opera además dentro de las redes europeas ICOS y LifeWatch.
El futuro superemplazamiento parte de una base sólida: más de diez años de datos de aerosol. La distribución de tamaños de partículas se mide desde 2015 y, desde diciembre de 2023, con un SMPS que cubre de 10 a 800 nm. El coeficiente de absorción se mide con un fotómetro MAAP desde 2007 y con aetalómetros desde 2012. El AE33, en funcionamiento desde 2013, incorpora un algoritmo de atribución de fuentes en tiempo real que distingue la quema de biomasa de la de combustibles fósiles, y desde 2026 lo complementa un AE36 de nueve longitudes de onda. Las observaciones del superemplazamiento se completarán con la información de teledetección atmosférica del instituto, lo que aporta una dimensión adicional.
La presentación recogió también estudios previos del grupo en la ciudad. Entre ellos, un estudio sobre los cambios en el transporte de 2014 mostró reducciones del 37% en el hollín (eBC) y del 33% en el PM10 en el área central, sin efectos significativos fuera de ella. Otro, sobre fuentes de partículas, atribuyó al tráfico el 64% del PM1 en invierno y situó la aportación de origen mineral en un 45% del PM10 en verano.
Otras contribuciones del GFAT
El grupo llevó al congreso otras tres presentaciones, como fue la de Fátima Mirza Montoro donde expuso el análisis de una década de datos de eBC en ÁGORA, con una atribución de fuentes que diferencia el carbono negro procedente de combustibles fósiles del de la quema de biomasa. Por su parte, Juana Andújar Maqueda presentó el uso del Lidar Doppler para generar mapas de niveles estimados de PM10 en Granada, que combinados con los datos de una estación de referencia permiten observar la variabilidad espacial del aerosol y vigilar zonas de interés sin equipos fijos. Y en la última presentación Laurel Molina Párraga mostró un modelo de inteligencia artificial que predice la calidad del aire con tres días de antelación en varias ciudades españolas, cuyo rendimiento y transferibilidad se evalúan y comparan con CAMS, y que avanza hacia un sistema operativo de alertas para la ciudadanía y las administraciones.
El grupo expuso además el póster «¿Pueden las medidas de teledetección ayudar a comprender la calidad del aire?», firmado por Sonia Castillo, Gregori de Arruda Moreira, Francisco José Olmo, Fátima Mirza Montoro, Gloria Titos Vela, Laurel Molina Párraga, Juan Luis Guerrero Rascado, Juana Andújar Maqueda, Pablo Ortiz Amezcua y Lucas Alados Arboledas.
Los trabajos son fruto del esfuerzo de todo el equipo, en el que participan también Alberto Cazorla Cabrera, Elena Bazo, Inés Zabala y Ana del Águila.
Más información: II SENTIATECH Congress – ACTRIS National Facilities